Un charco era un océano está formado por dos trabajos independientes, “La letra pequeña de mi memoria”, y “Los reyes son los padres”, en el que colabora el fotógrafo Juanan Requena. En ambos casos, las obras giran en torno a la memoria y su huella; ofrecen una reflexión sobre la propia existencia y la concepción de la misma por el sujeto. Hasta el 14 de julio.

Imagen: Iñigo Beristain. La letra pequeña de mi memoria, 2011