La plaza de la Encarnación de Sevilla aparece inaundada desde el 27 de marzo por una estructura de hormigón recubierta de madera, el Metropol Parasol, levantado sobre un solar antiguamente abandonado, en el que se encontraron restos arqueológicos. Ante este hallazgo se decidió habilitar la zona como museo arqueológico para conservar los restos romanos y almohades encontrados. El edificio y la estrucutra creadas por el arquitecto Jürgen Mayer, se componen de cuatro niveles permeables y entrelazados de forma continua. En ellos se pueden visitar las excavaciones, en el subsuelo, y los restaurantes y zonas de ocio en los restantes pisos. En Sevilla ya se conoce este conjunto arquitectónico, recién inaugurado, como “las setas de la encarnación” dado que ésta es la forma a la que recuerda la estructura. La polémica ha rodeado al proyecto en todo momento, no sólo por su forma y estilo, sino por el retraso en las obras, los sobrecostes y las dudas que ha generado el diseño en sí mismo.