Tras meses de especulaciones respecto a quién representará a quién, qué proyectos llevarán a cabo los artistas elegidos y, tras el goteo de secretos desvelados pabellón por pabellón; el pasado lunes se inauguró la Biennale para profesionales y hoy, se ha abierto al gran público que podrá ver en directo tanto la muestra general ILLUMInazioni de la directora de la Biennale, Bice Curiger, como visitar los diferentes autores que inundan los pabellones de los Giardini y de diferentes localizaciones en toda Venecia. Artistas como Thomas Hirschhorn en Suiza, Mike Nelson en Gran Bretaña, Allora y Calzadilla en USA, Dora García en España, Ángel Vergara en Luxemburgo o los más de doscientos artistas del Pabellón italiano seleccionados por el polémico Sgarbi. Una Biennale que ya ha suscitado los primeros comentarios como la falta de discurso y coherencia de la exposición central; el tono “político” y crítico respecto a la situación económica y la crisis; el impresionante espectáculo gimnástico del pabellón norteamericano o la congregación de celebridades y obras despampanantes de la colección Pinault en la muestra The world belongs to you del Palazzo Grassi. Un evento que invade la Serenissima hasta el 27 de noviembre y que hasta entonces no sólo seguirá dando mucho que hablar, sino que además permanecerá como el centro incuestionable del mundillo artístico.