Conocida por ser una fotógrafa visionaria, se puede ver en la Fundación Mapfre la exposición más completa de la obra de Imogen Cunningham en España, con más de doscientas fotografías que trazan un recorrido por la larga trayectoria de esta artista y con algunas imágenes raramente expuestas con anterioridad.

Desde un primer estilo más cercano al pictorialismo, su trabajo fue evolucionando y enriqueciéndose cultivando múltiples géneros: realizó desde composiciones abstractas con plantas y flores, pasando por desnudos intimistas y arquitecturas, hasta retratos de actores como Cary Grant y artistas como Frida Kahlo. En algunas de sus obras se deja entrever la influencia y la admiración por coetáneos y fotógrafos como Alfred Stieglitz, Edward Weston, Henri Cartier-Bresson, Helen Levitt o Lisette Model, por ejemplo con el enfoque documental del que a veces hacía uso en sus fotografías de la calle y de los paisajes urbanos, llenos de detalles dinámicos y encuadres recortados que inmediatamente captan la atención del espectador.

Todo ello movido siempre por un espíritu inquieto y de constante experimentación ya fuera con nuevos materiales, formatos o temas lo que, sumado a su estilo personal caracterizado por la elegancia, la destreza con el juego de luces y sombras, la nitidez, la profundidad de campo y las texturas, la han convertido en una de las grandes maestras de la fotografía.

Una exposición que repasa todo esto mediante esos temas que trabajó y marcaron su carrera. Una oportunidad que se podrá visitar hasta el 20 de enero en la Fundación Mapfre de Madrid.

Imagen: Imogen Cunningham Aloe, 1925. Imogen Cunningham Trust, Lopez Island, Washington.