El Instituto de Arte Contemporáneo ha elaborado un código deontológico a modo de propuesta de principios éticos a seguir y utilizar por el sector del arte actual. Un conjunto de principios, derechos, obligaciones y directrices destinadas a profesionales como artistas, galeristas, críticos de arte, comisarios, restauradores, coleccionistas… pero también a museos y centros de arte. Un compendio que supone el cumplimiento de uno de los objetivos por los que se creó el IAC (presente en sus estatutos fundacionales), una herramienta para regular las prácticas sobre todo individuales pero también colectivas, para profesionalizar las diversas actividades que se dan y sobre todo una propuesta que ofrece una serie de directrices que más que como normas se presentan como recomendaciones entre las que se hallan el respeto, la comunicación, el servicio público, la cooperación, etc.