El Palacio de Velázquez y el Palacio de Cristal en el Retiro de Madrid acogen, hasta el 1 de octubre, una muestra monográfica en torno al trabajo del que fuera Premio Nacional de Artes Plásticas en 2009, el artista conceptual Nacho Criado (Mengíbar, 1943–Madrid, 2010). Un homenaje póstumo que supone la primera retrospectiva de su obra y que repasa cuatro décadas en las que el artista investigó sobre temas universales como el tiempo o la materia a través de distintos medios y técnicas ya que manejó la instalación, el vídeo o la fotografía entre otros. Con el título Agentes colaboradores la exposición se divide en estos dos espacios y, en el Palacio de Cristal, se puede ver la recreación de Piezas de agua y cristal una instalación específica para este espacio que Criado realizó en 1991. El Palacio de Velázquez alberga hasta ochenta piezas como Luna (1969) o Excentricidad (1968) donde la delicadeza de materiales como la madera y el hierro se hacen patentes, así como su carácter vivo y procesual; o piezas de mayor formato que trabaja en los 90 como De trampas y mentiras (1999) o Entre la partida y la llegada la única aventura posible es el naufragio(1997). Una exposición a la que le acompaña un catálogo con textos del propio artista, un ajuste de cuentas con el tiempo y la obra de un creador fundamental que se fue de improviso y demasiado pronto.