Más de cuatrocientas obras, entre las que se encuentran películas y textos, se reúnen en esta sugerente muestra que plantea un recorrido por la libertad de expresión de los artistas. Las obras de autores reconocidos se mezclan con piezas de la Amazonía brasileña o de India. La curiosidad forma parte importante de esta exposición que nos hace preguntarnos sobre cuáles son hoy en día las expresiones del arte popular, ingenuo, excéntrico, tribal o tradicional, aquellas que no piden nada prestado. Una mezcla de arte brut y arte popular ya que incluso, algunas obras, originalmente, eran las que se vendían a los turistas. Una exposición con carácter antropológico y sociológico que reclama la igualdad del artista y el artesano así como la búsqueda de la verdadera creatividad en nuestros días a través de un recorrido global. Sorprende que esta exposición, que podría denominarse transgresora, se celebre en una reconocida fundación como Cartier, lo que da más motivos para su visita este verano ya que estará abierta hasta el 21 de octubre.

Imagen: Mamadou Cissé. Sans titre, 2005. Cortesía del artista. Foto: André Morin.