A pesar del miedo que sintió al trabajar con un material tan sensible, Hiroshi Sugimoto siguió sintiéndose como “un arqueólogo que excava una tumba de una dinastía”. De esta forma definió el fotógrafo japonés (Tokio, 1948) uno de sus últimos trabajos, en el que reutilizó los negativos fotográficos de W.H Fox Talbot. Inspirados por estos primeros experimentos con la cámara, Hiroshi revisó la Historia en la serie Photogenic Drawings para “volver a escribir con luz”. Parte de su extenso trabajo, iniciado en los años setenta, se podrá disfrutar  en la Fundación Mapfre, una exposición de este artista polifacético, que ha trabajado con escultura, en arquitectura y sobre todo, como fotógrafo. En la exposición, primero en el mes de mayo en Barcelona, se han seleccionado las series que destacan por el estilo minimalista, y la gran capacidad técnica.

Hiroshi Sugimoto. Seascape: Sea of Japan, 1997

Hiroshi Sugimoto. Seascape: Sea of Japan, 1997

Tras abandonar Tokio a principios de los setenta, Sugimoto se traslada a Los Ángeles, donde estudia Arte y finalmente se muda a Nueva York, ciudad en la que reside actualmente. Fue precisamente en la ciudad de los rascacielos, en la que Sugimoto visitó el museo de Historia Natural y sorprendido por las figuras de neandertales que representaban el pasado, fotografió el “fake” para convertirlo en “verdad” fotográfica. Fruto de aquella visita, surgió la serie Dioramas, pero la  la serie Teatros, definió tanto su carrera como su estilo: una sola fotgrafía que contiene el interior de un teatro en el que se proyecta una película y cuya captación, duró tanto como la propia película. Sugimoto capta así la imagen en movimiento en otra totalmente estática como es la fotografía.

En cada uno de sus trabajos, la fotografía es ante todo minimalista, en blanco y negro, y en las que reflexiona sobre la existencia, el tiempo y la Historia a través de la naturaleza y la contemplación. También ha retomado el retrato, históricamente destinado a la realeza que él orienta a personalidades políticas y religiosa como el papa Juan Pablo II, Fidel Castro o Yasser Harafat. Sus series sobre los elementos, la luz y el efecto lúminico, las líneas y el horizonte en el mar como una “esfera oceánica” son una constate en su trayectoria. Para Sugimoto “el agua y el aire han estado antes que nosotros en el mar. Siempre que lo veo, siento calma y seguridad, como si fuera una visita ancentral al hogar” explica el artista.

(Hiroshi Sugimoto, Fundación Mapfre, Sala Garriga-Nogués, Barcelona. Desde el 17 de febrero al 5 de mayo del 2016)

(Hiroshi Sugimoto, Fundación Mapfre, Paseo de Recoletos 23, Madrid. Desde el 23 de junio al 25 de septiembre del 2016)