El Museo Thyssen acoge la primera gran restrospectiva que se le dedica en España al hiperralismo, una corriente pictórica surgida a finales de los sesenta en Estados Unidos. Un movimiento conocido en un primer momento como “fotorrealismo” ya que la cámara fotográfica era la herramienta esencial de trabajo de estos pintores que captaban instantáneas que luego plasmaban en el lienzo utilizando recursos mecánicos, semimecánicos o técnicos. Un movimiento caracterizado por la minuciosidad, de ahí que las pinturas tuvieran ese aspecto fotográfico, y por los temas asociados con el pop art como las vida en la ciudad, la publicidad, el consumo o las arquitecturas kitsch como los diners.

Poco este movimiento fue consolidándose y en la actualidad son muchos los artistas que siguen trabajando dentro de sus ideales estéticos como Richard Estes, John Baeder, Robert Bechtle, Tom Blackwell o Chuck Close. De todos ellos se podrá ver una amplia selección de trabajos hasta el 9 de junio.

Imagen: Roberto Bernardi. Candy Rainbow, 2010.