La obra y la personalidad de Hanne Darboven (1941, Múnich, 2009, Hamburgo) es sin duda una de las más singulares del arte contemporáneo, y también una de las más desconocidas en parte debido a su estilo de vida aislado y solitario y en parte a las características de una obra creada hacia dentro de ella y de sus personales inquietudes y placeres. En sus inicios estudió música y fue pianista durante un tiempo, si bien estudió en la Hochschule für bildende Künste de Hamburgo entre 1962 y 1965, año en el que se traslada a Nueva York, donde vivió en completa soledad y aislada del entorno artístico hasta que en 1968 regresa a la casa familiar en Hamburgo, donde vivió rodeada de todo tipo de objetos, colecciones y artefactos culturales hasta su muerte. La exposición del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) se centra en este lugar, en su estudio, para acercarnos a la personalidad de una artista que ordenaba el caos de su entorno en una obra estrictamente realizada, rigurosamente lógica. La recreación del estudio lleno de todo tipo de objetos procedentes de cualquier lugar del mundo nos traslada la idea del artista como coleccionista de objetos e ideas, y nos plantea una nueva tipología de las Wunderkamera del siglo XIX.
Su obra siempre dentro del arte conceptual se centra en cálculos matemáticos, números que representan volúmenes, y usando las divisiones del calendario . Su obra One Month, One Year, One Century (1971) consiste en 402 libros cada uno de los cuales contiene series de números extrapolados de una fecha concreta y reagrupados en diferentes combinaciones hasta convertirse en un siglo, pero realmente estos números, estas cartas, estos textos extraídos de textos de Heinrich Heine y Jean-Paul Sartre y transformados en patrones, conforman exquisitos dibujos, con delicadas líneas. Una obra a la que sólo en una etapa tardía incluiría fotografías, postales del siglo XIX (sobre paisajes y lugares históricos), que definiría su preocupación por el paso del tiempo. De esta preocupación por el tiempo y de su obsesión por los objetos trata esta primera exposición de la artista alemana en España, en la que sin duda se echarán de menos una presencia más abundante de sus trabajos, de una limpieza y delicadeza extraña y seductora. (El tiempo y las cosas. La casa estudio de Hanne Darboven, MNCARS; desde el 25 de marzo).
Imagen: Vista del interior de Hanne Darvoben. Cortesía: Hanne Darvoben Foundation, Hamburgo. MNCARS.