El impulsor, junto a Fernando Zóbel, del Museo de Arte Abstracto de Cuenca, Gustavo Torner ha sido galardonado por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando con el Premio Nacional de Arte Gráfico 2016. La Academia ha querido reconocer con este premio la trayectoria del artista conquense que, debido a su estrecha relación con Antonio Saura, se convirtió en uno de los artistas abstractos más influyentes del siglo XX. En la década de 1960 constituyó junto a Zóbel y Gerardo Rueda la llamada escuela conquense, que fue uno de los primeros proyectos en introducir las nuevas corrientes del arte moderno en el país. Rápidamente forjó amistades que le llevaron a participar en 1961 en la Bienal de Sao Paulo y en la Bienal de Venecia en 1962. Ingeniero forestal en origen, dejó en 1965 esta rama para dedicarse enteramente al arte, a partir de aquí comienza a experimentar con otros tipo de formatos para dejar a un lado el convencional lienzo: nylon, piel sintética, cartón, plástico… cualquier material es nuevo para los planteamientos artísticos de Torner.

El jurado de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, compuesto por Antonio Bonet, como presidente, por Francisco Calvo Serraller, Estrella de Diego y José María de Francisco como vocales y Juan Bordes como secretario, destacó la importancia que Torner le ha concedido siempre en sus obras al dibujo y a la “representación abstracta de la naturaleza como síntesis del conocimiento a través del arte”. Así pues, como ganador de la distinción, el departamento de Calcografía de la Academia realizará en 2017 una exposición con la obra de Gustavo Torner.