El museo Guggenheim de Bilbao presenta a partir de hoy la exposición Abstracción pictórica, 1949-1969, una selección realizada a partir de los fondos de la colección con la que se quiere hacer énfasis en el uso de la abstracción como motivo estético y filosófico. Principalmente en la Europa y la Norteamérica de postguerra, asolada por las pérdidas y el terror del exterminido, se genera la necesidad de crear una pintura más trascendente, en unos casos, y expresiva y desgarradora en otros. De este modo el Guggenheim ilustra este periodo decisivo para la historia del arte con obras de autores míticos como Pollock o Rothko y otros menos famosos como Frank Noland, Morris Louis, Helen Frankenthaler, etc. y sin embargo imprescindibles para comprender este giro hacia una pintura más espiritual y matérica que, según cada lugar, adoptó un nombre y unos matices diferentes. Desde el informalismo en España, pasando por el tachismo en Francia, o el expresionismo abstracto en USA. Una revisión de las colecciones del museo que permanecerá abierta hasta el 8 de enero de 2012.