Sin lugar a dudas, el tiempo ha confirmado a Generaciones de Caja Madrid como uno de los certámenes más importantes del sector, una cita obligada para muchos jóvenes creadores que buscan una oportunidad bien retribuida y de prestigio en el cada vez más maltrecho panorama “concursil” español. Un panorama que en apenas unos años ha pasado de estar superpoblado a convertirse en un árido desierto con muy pocas convocatorias serias en las que además, cada vez se exige más y se ofrece menos.

En Generaciones 2013, dicha exigencia, así como la subsiguiente competitividad, se han traducido en una de las mejores exposiciones que se recuerdan del certamen, con un total de diez proyectos de altísima calidad que ocupan las tres salas de exposiciones del sótano de La Casa Encendida. Desde la misma entrada, el aire de certamen se desvanece, y no hay rastro de esa sobreabundancia de trabajos tan característica de este tipo de convocatorias. (Y para muestra un botón, tan sólo tienen que visitar la Casa del Reloj, donde se presenta el Premio Centera Jaraba, en el que pese a la gran calidad de muchas obras la ingente cantidad de propuestas presentadas en un display con carácter casi decimonónico acaba jugando en contra de casi todas ellas).

Aquí las obras respiran, en otras palabras, dan tiempo y espacio para ser asumidas por el espectador, como bien se observa en la primera sala, donde las obras de Irene de Andrés, sobre un antiguo Club Nocturno de los setenta en Ibiza, reconvertido en los 80 en el escenario de raves clandestinas, y ahora abandonado; Manuel Eiris, sobre los códigos de los skaters que transitan la plaza del MACBA; Martin Vitaliti, con su inteligente y ciclópeo trabajo de la novela gráfica; y Elena Alonso, con sus sutiles translaciones del dibujo al objeto y vuelta a empezar, conforman un conjunto muy destacable en que el espectador puede establecer múltiples relaciones temáticas, conceptuales y procesuales entre los diferentes proyectos. Si bien esta tal vez sea la sala más lograda de las tres de la muestra (la segunda se reserva a un proyecto de Juan López, que rompe literal y metafóricamente el espacio expositivo), en la última destacan también las obras de Teresa Solar Abboud, con una brillantísima serie que revisita técnica, material y visualemente la figura de Harold Edgerton, y de Julia Spínola, con sus frases-objeto, concebidas como ensayos experimentales a caballo entre el lenguaje, la fisicidad y el cuerpo. Completan la exposición las obras de Santiago Giralda, Asunción Molinos Gordo y Guillermo Mora.

Imagen: Vista de la exposición de Generaciones 2013.

Hasta el 26 de abril podrán acudir a este certamen todos aquellos creadores, residentes en nuestro país, que deseen optar a los 15.000 euros que concede la Obra Social de Caja Madrid para poder realizar con ellos un proyecto artístico. Se otorgarán en total 150.000 euros, diez premios, que además se exhibirán en una muestra itinerante que comenzará en La Casa Encendida de Madrid y que contará, como en las anteriores ediciones, con un catálogo en castellano/inglés. Generaciones se creó para fomentar el conocimiento y la visibilidad del arte joven español y desde entonces han sido muchos los participantes que han terminado plenamente integrados en el sector artístico español ya que este certamen se ha convertido en una de las mejores plataformas de lanzamiento. Los artistas seleccionados el año pasado fueron Kristoffer Ardeña, Empa Buxeda, Juanli Carrión, Javier Fresneda, Amaya Hernández, Rubio Infante, Almudena Lobera e Isabel Martínez Abascal, Daniel Silvo y Maya Watanabe.