Diez artistas exponen en La Casa Encedida las obras con las que fueron seleccionados en la decimotercera edición de Generación 2012, antes Generaciones, que cambió su formato para premiar por igual (con 15.000 euros) a los artistas, menores de 35, que resultaran seleccionados. Los diez artistas premiados que ahora muestran sus trabajos en esta tradicional exposición colectiva son Kristoffer Ardeña, Empar Buxeda, Juanli Carrión, Javier Fresneda, Nuria Fuster, Amaya Hernández, Almudena Lobera e Isabel Martínez, Paula Rubio Infante, Daniel Silvo y El Maya Watanabe. Como viene siendo habitual en las muestra resultantes de certámenes no hay una línea expositiva común ni un hilo conductor determinado, no obstante hay trabajos que coinciden en la temática que abordan, amén de los que emplean los mismos medios como la instalación, el vídeo, la fotografía, etc. Así por ejemplo la historia continúa siendo uno de los asuntos que más cautivan a los participantes, tanto la nacional como internacional. Así, por ejemplo, el trabajo de Paula Rubio que iluminó artificialmente una fosa común de 1936 en Toro donde descansan casi 300 personas anónimas, obligando a ver con claridad los restos óseos y documentando todo para la muestra con fotografías, dibujos y maquetas; o la obra de Juanli Carrión Monuments of Melancholy que también intervino el paisaje, en distintas series reunidas en la exposición, de puntos que se suponen “lugares históricos de interés” en el XIX y el XX, zonas convertidas en monumentos a través de las cuales se construyó el relato histórico norteamericano cuya artificiosidad evidencia Carrión mediante un juego de luces, colores e instalaciones sonoras. En una línea similar se halla la obra de Amaya Hernández Memoria de un espacio I que efectúa un procedimiento reconstructivo similar pero aplicado a la arquitectura o, volviendo de nuevo al relato de la historia, el trabajo de Daniel Silvo que recupera fotografías del Mayo francés y las reencuadra cambiando el protagonismo y el foco de atención originario de las instantáneas. Son muchos más los temas y los enfoques presentes en la muestra entre los que cabría destacar la obra de Kristoffer Ardeña Ghost Paintings: Ellsworth Kelly Copies un trabajo con el que copia obras de Ellsworth Kelly pero en un formato mucho más pequeño por lo que, al despojar sus obras de la monumentalidad que les caracterizaba, les hace perder su razón de ser y las convierte en un filtro a través del cual juzgar la concepción actual que tenemos del arte, basada en la grandiosidad, la riqueza y el mercado. O, finalmente, el trabajo de Empar Buxeda Muestras 1, 2, 3 y 4 [Abelina] que presenta mediante una instalación las muestras recogidas durante una jornada de trabajo de Abelina, una señora de la limpieza, exhibiéndolas de forma aislada y aséptica como si fueran parte de un laboratorio inventado en el que en vez de virus o células se analiza el olor a lejía, los ácaros del polvo o el espacio en metros que limpia Abelina.