El Museu d’Art Contemporari de Barcelona propone una revisión de los años 80 a través de diversos contextos, cuestionándolos desde una perspectiva actual. Gelatina dura. Historias escamoteadas de los 80, aborda una serie de acontecimientos históricos políticos, sociales y económicos, presentando a su vez trabajos de grupos, activistas culturales y artistas que se posicionaron en la subversión y la crítica contra el orden establecido. La muestra pretende sacar a la luz algunas historias desatendidas, suscitando cuestiones que se encuentran tras las narrativas oficiales y de como se construye el discurso oficial. La exposición consta de siete apartados en los que se encuentran obras de los años 77 al 92. La memoria olvidada, el primero de los apartados, habla sobre la antihistoria, la contrainformación y el olvido del pasado reciente. Los ángulos ciegos se centra en la institución democrática. Del mono azul al cuello blanco, sobre el movimiento obrero y la industrialización y En el barrio de mis sueños se centra en el urbanismo. Los hermosos vencidos se centra en las drogas y las prisiones. Las letras arrebatadas confronta la institución del arte contra la contracultura y el Estado gaseoso remite a un mundo de imaginación como vía de escape. La exposición reúne más de 200 obras de 59 artistas, de las cuales la mitad pertenece a los fondos del MACBA, entre las que podemos encontrar films, documentales, programas de televisión, revistas, cómic, pintura…

Gelatina dura es una confrontación entre dos realidades, la de los años 80 y la visión bajo los parámetros de la actualidad. Esta confrontación ya se ve en el título, la gelatina como algo blando e insípido contra la dureza. El relato oficial de los 80 era una visión del futuro en detrimento del pasado, una huida hacia delante, en la que la cultura, usada por el gobierno, se usaba como un medio de promoción y publicidad para proyectar una imagen de país post dictadura, democrática y que se había vuelto cosmopolita. En este momento las becas artísticas comienzan sus andaduras, las instituciones oficiales se equipan y modernizan (Museo del Prado, Reina Sofía), nacen centros culturales dirigidos a jóvenes, festivales y otro tipo de eventos. La exposición no es una crítica hacia aquel momento histórico, se plantea más bien en un marco de hipótesis, en donde se esbozan relatos y lineas de análisis vistas desde el punto de vista actual.

(Gelatina dura. Historias escamoteadas de los 80 en Museu d’Art Contemporari de Barcelona. Desde el 3 de noviembre al 19 de marzo de 2017)