El arquitecto Frank Owen Gehry (Toronto, 1929) ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2014. El jurado, integrado entre otros por Bárbara Allende Gil de Biedma, Carlos Fitz-James Stuart Martínez de Irujo, Elena Ochoa Foster y Patricia Urquiola, ha acordado conceder el premio a Gehry “por la relevancia y la repercusión de sus creaciones”, además de por el impulso que sus edificios han supuesto para el desarrollo de la arquitectura en el último medio siglo.
El innovador trabajo de Gehry comenzó a gestarse cuando, tras haber finalizado sus estudios y una vez regresado de París, el arquitecto decidió abrir su propio despacho de arquitectura en Los Ángeles. Desde allí pudo concentrarse en su personal apuesta por las formas complejas y el uso de materiales poco comunes –son famosas las placas de titanio que cubren el Museo Guggenheim de Bilbao– y profundizar su investigación alrededor de las nuevas posibilidades que las tecnologías podían aportar a los edificios. El reconocimiento internacional no tardó en llegar, y sus arquitecturas comenzaron a ser valoradas por todo el público (no sólo por el profesional, como ocurre en otros casos). Sin duda, si algo caracteriza las obras de Gehry es su impacto visual. Su juego con geometrías simples que se complementan y amplifican, produce efectos armoniosos y estéticos que explican por qué muchos consideran sus arquitecturas como verdaderas obras de arte. El propio Gehry insiste en la contaminación de las dos disciplinas, pues para él es fácil confundir las arquitecturas con esculturas, es decir, formas y materiales expresivos. Sin embargo, el protagonismo que lo visual tiene en el trabajo de Gehry no significa que el arquitecto descuide otros aspectos como la funcionalidad de los edificios o su diálogo con el entorno social y natural.
Entre los ejemplos más destacados de su obra podemos encontrarnos el edificio Nationale-Nederlanden de Praga, el Museo Vitra Design en Weil am Rhein, el edificio Banco DZ en Berlín o el Centro Maggie’s Dundee en Escocia. En España, además del mencionado museo de Bilbao, Gehry ha diseñado las bodegas de Marqués de Riscal en Elciego y ha proyectado la Torre de Sagrera en Barcelona. Antes que el Premio Príncipe de Asturias, han sido varios los galardones que han reconocido su trabajo, entre ellos destacan el Premio Pritzker (1989), la Medalla Nacional de las Artes de los Estados Unidos (1998) o más recientemente el Twenty Five Year Award del Instituto Americano de Arquitectos (2012).