Hay veces en las que fotógrafo y fotografiado comparten un talento portentoso. Leo Matiz, fotógrafo colombiano nacido en el pueblo de Guapo en 1917 se hizo un nombre en la historia de la fotografía del siglo XX. Trabajó como reportero para distintos periódicos de Bogotá, fotógrafo incansable, viajero empedernido, fundador de galerías de arte y sobre todo, un hombre con la capacidad de retratar la intimidad de grandes personalidades. Una de ellas fue Frida Kahlo, cuyas imágenes, en la intimidad de su casa, expuesta con naturalidad al objetivo de su cámara Rolleiflex expone La Térmica de Málaga por primera vez en España.

Más de cincuenta fotografías de Matiz a la artista mexicana cedidas por la fundación del fotógrafo que captura la cotidianidad de Kahlo con su marido, mientras pinta pero también muestra a una mujer fuerte, seria, incluso deja entrever su resignación, un halo de tristeza y rabia contenida. Matiz buscó en América Latina una identidad propia en sus viajes por México, con retratos de sus gentes, del mundo rural y de la pobreza, por Cuba o Venezuela; fotografió a Cantinflas, Diego Rivera, Ester William o Janice Logan y destacan sus series Macondo, una serie en la que plasma el realismo mágico de García Márquez y su investigación de la fotografía geomética.  Leo Matiz recibió el Premio Chevalier des Arts et des Lettres (1955) y el Filo d´Argento de Florencia (1997) entre otros reconocimientos.

(Frida Kahlo, fotografías de Leo Matiz, La Casa Azul, La Térmica. Málaga. Desde el 11 de marzo de 2016.)