Con el título en español, Los arados de Dios, Frank Thiel (Alemania, 1966) muestra en Viena sus últimos trabajos. Una obra que ya se puedo ver en su galería neoyorquina, Sean Kelly, anteriormente con el título Nowhere is a Place. En esta ocasión se trata de paisajes de un gran formato, retratos cabría decir, de algunos de los glaciares más espectaculares de la Patagonia, los más grandes del mundo. Para ello ha usado cámaras digitales y trabajado desde botes en los canales de agua. La majestuosidad y la fragilidad de estos gigantes de hielo son parte de la gran belleza de estos arados de Dios, llamados así por las puntas de hielo que se forman en sus cúpulas, como crestas, como arados. (Los arados de Dios, Galerie Krinzinger, Viena, Austria. Desde el 30 de septiembre hasta el 11 de noviembre)