El pasado 8 de junio se cumplieron 150 años del nacimiento de uno de los arquitectos más prolíficos y renombrados del siglo XX, el más famoso de Estados Unidos, el que llevó de la mano a la modernidad hasta su asentamiento: Frank Lloyd Wright, diseñador radical e intelectual que siempre estuvo interesado en las nuevas tecnologías y materiales hasta el punto de ser pionero en sistemas de construcción do it yourself. Lloyd Wright se preocupó por su reputación y popularidad, para ello se sirvió de los medios para alzarse con el título de gran arquitecto mundial; fue el segundo arquitecto en aparecer en una portada de la revista Time, por ejemplo. En las televisiones también encontró aliados, en 1956 dio una rueda de prensa en la que anunciaba la construcción de The Mile-High Illinois, un rascacielos de 1.600 metros que muchos consideraron un alarde egocéntrico del estadounidense que pretendía desbancar al Empire State Bulding que en aquella época era el más alto del mundo con sus imponentes 381 metros. El interés en esta construcción era una contradicción del contexto de la urbanización horizontal que siempre había defendido Wright. Ahora, por el aniversario de su nacimiento, el MoMa de Nueva York bucea en su archivo con la muestra Frank Lloyd Wright at 150: Unpacking the Archive, la primera exposición que el museo dedica al arquitecto tras la adquisición del archivo en 2012 junto a la Universidad de Columbia, y cuyo título hace referencia al trabajo de trasladar 55.000 dibujos, 300.000 páginas de correspondencia y documentos, 125.000 fotografías, 2.700 manuscritos y centenares de modelos, películas, restos de edificios y otros materiales.

En la exposición se ocupan las galerías del tercer piso con planos, esbozos, fotografías, vajillas, muebles, vídeos, diseños y modelos, hasta un total de 450 objetos realizado entre 1890 y los años 50 del pasado siglo, que pocas veces se han expuesto y que acercan al espectador al trabajo y a la vida de Lloyd Wright. Ello ha sido posible gracias a la labor del comisario, Barry Bergdoll, que invitó a más de diez expertos a explorar el archivo y buscar perspectivas nuevas de la creación del arquitecto. La muestra está concebida como una gran antología y se encuentra divida en 12 secciones, donde cada una investiga un objeto clave interpretándolo, contextualizándolo y yuxtaponiéndolo con otras obras. Se repasa así de manera cronológica los proyectos que marcaron su trayectoria como el Unity Temple (1905-08), la Casa de la Cascada (1934-37), el edificio de oficinas Johnson Wax (1936-39) y el Marin County Civic Center (1957-70). La exhibición podrá verse en el museo neoyorquino hasta el 1 de octubre de 2017.

(Frank Lloyd Wright at 150: Unpacking the Archive en MoMa, Nueva York. Hasta el 1 de octubre de 2017)