Cuando a principios del siglo XX Paul Strand comenzaba su carrera como fotógrafo no sabía que su figura se convertiría en una de las claves de la fotografía moderna. Considerado un precursor de la fotografía directa o pura, junto a Alfred Stieglitz, la obra de Strand no parece pasar de moda, como podemos ver en la reciente adquisión de 3.000 copias de sus fotografías por parte del Philadelphia Museum of Art. El Fotomuseum Winterthur le dedica ahora una gran retrospectiva, la mayor en Europa hasta el momento, que muestra la evolución de su trabajo durante más de seis décadas. En esta exposición podemos ver la multiplicidad de su práctica fotográfica, desde sus inicios, cuando intentaba asegurar que la foto se considerara una forma de arte más, a sus piezas fílmicas o sus libros donde fotografía a personas y la etapa posterior a la guerra. Strand se muestra como un personaje complejo, como un esteta convencido, un izquierdista cercano al comunismo y una persona fuertemente ligada a las reivindicaciones sociales. Sus largos viajes, sus reportajes fotográficos y su vinculación directa con el arte y el cine convierten el trabajo de Strand en una obra atemporal, que siempre merece la pena volver a revisar. (Paul Strand – Fotografía y cine para el siglo XX, Fotomuseum Winterthur, Zurich. Del 7 de marzo al 17 de mayo de 2015).


Imagen: Paul Strand. Anna Attinga Frafra, Accra, Ghana, 1964.