El estudio de arquitectos de Norman Foster acaba de desvelar los planos, maquetas y dibujos del que será el nuevo aeropuerto internacional de Kuwait. El objetivo principal del diseño es crear un espacio lo suficientemente grande como para dar cabida a un mayor tráfico aéreo y que este rincón del golfo se convierta en un punto neurálgico de viajes de negocios y turismo. La terminal se ha pensado como un gran tejado o parasol que cubrirá toda su superficie, con una forma que recuerda a un boomerang de tres brazos y cristaleras a los lados por las que las distintas estancias se iluminarán de forma natural. El tejado se sostendrá sobre columnas de cemento, creando una estructura orgánica en la que los fustes se ensanchan a medida que llegan al techo, como si de las ramas de un árbol se tratara. Todo ello pensado para albergar las zonas típicas en un aeropuerto: llegadas, salidas y zona de recogida de equipaje. De momento es sólo un proyecto, pero la firma de arquitectos tiene muy claro cómo ha de ejecutarse.