Es llamativa la superabundancia en los últimos tiempos de exposiciones relativas a la arquitectura. Dos ejemplos que acuden a la mente sin darle demasiadas vueltas: Le Corbusier en CaixaForum o toda la programación reciente de la Fundación ICO, en Madrid. Bien, pues ahora llega Forma abierta, muestra dedicada al trabajo del arquitecto polaco Oskar Hansen (1922-2005) dentro del interés del MACBA por entender el papel de la arquitectura en prácticas heterodoxas. Oskar Hansen fue miembro del grupo arquitectónico Team 10, primera voz crítica con la ortodoxia moderna de la Carta de Atenas y los seguidores de Le Corbusier. La muestra se centra en la teoría de la “forma abierta” de Hansen. Ésta fue concebida como herramienta para el diseño de proyectos arquitectónicos, pero cuando a principios de los años cincuenta el gobierno polaco prohíbe a Hansen ejercer su trabajo de arquitecto por haber violado los preceptos del realismo socialista imperantes en aquel momento, Hansen iniciará su actividad de pedagogo, experimentador y catalizador de una nueva manera de hacer arte. La clave de sus investigaciones giran en torno a la interacción con el otro, el intercambio y la socialización del objeto artístico. Hansen ideó y desarrolló un sistema pedagógico revolucionario; en un momento de crisis de los sistemas educativos oficiales planteó el papel del arte como proveedor de experiencia y enseñanza fuera de las aulas. Sus hallazgos se han aplicado en la pedagogía del arte, los juegos visuales, la práctica performativa…
La exposición cuenta con dibujos ilustrativos de sus teorías, mapas y una maqueta del Cinturón Occidental de 1976; también se explora su investigación del arquitecto en el campo de la cibernética, la relación entre la arquitectura y los medios de comunicación, así como la arquitectura móvil, que se presenta a partir del Estudio Experimental de la Radio Polaca de 1962. En la sección dedicada a espacios privados vemos dos espacios diseñados por Hansen y su esposa Zofia: un apartamento en Varsovia y su propia casa de 1968, en la localidad de Szumin. Y en otro espacio, el proyecto para para un monumento de Auschwitz-Birkenau, consisente en la construcción de una carretera de asfalto negro que cruzaba las ruinas del campo de concentración, borrándolo como un lugar que no debería haber existido.
Comisariada por Soledad Gutiérrez y ?ukasz Ronduda en colaboración con Aleksandra K?dziorek, Forma abierta es una exposición coproducida por el Museo de Arte Moderno de Varsovia con el Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA), en asociación con el Museu de Arte Contemporânea de Serralves, Oporto. (MACBA, Barcelona. Forma abierta, del 10 de julio al 6 de enero de 2015).