Fin de partida propone al visitante un recorrido por la historia de las vanguardias del siglo XX a través de su relación con el juego del ajedrez tomando como hilo conductor la vida del artista Marcel Duchamp. La exposición de la Fundació Joan Miró muestra casi ochenta piezas, desde obras esenciales en el transcurso de las vanguardias hasta obras huna expuestas en España. Comisariada por Manuel Segade, Fin de partida: Duchamp, el ajedrez y las vanguardias, expone obras procedentes de más de 45 colecciones, abarcando desde el periodo inicial del artista francés, en 1910, hasta el año 1972, con la proyección del encuentro entre Duchamp y John Cage durante una performance del artista Shigeto Kubota. Unas de las obras más relevantes de esta exposición es La partida de ajedrez del propio Duchamp o Gran tablero de Ajedrez de Paul Klee. Uno de los motivos por los cuales se relaciona al artista francés con el ajedrez es, como explica el comisario ose la exposición, porque este reivindico el ajedrez como una forma de arte, y es ahí donde nace la idea de reconstruir la historia de las vanguardias a partís de este juego de mesa.

Además de pinturas y esculturas, la exposición cuenta con cuatro ready-mades de Duchamp, una docena de juegos de ajedrez históricos y documentos originales, libros, carteles, fotografías, filmografía y registros sonoros.  La exposición se divide en seis apartados distintos, desde El ocio familiar al cuadro como idea, el cual parte de la interpretación del ajedrez en el género doméstico del postimpresionimo hasta los ready-made, pasando por el cubismo. El ajedrez y el arte para el pueblo se centra en el constructivismo ruso, desde el punto de vista de la educación y el ocio. Esta parte muestra obras de Klee o Kandinsky. El espacio psicoanalítico del tablero ocupa el tercer espacio, examinando el surrealismo de man Ray o Muriel Streeter entre otros. El juego de la guerra explora como el ajedrez se transforma en un elemento de publicidad en la guerra o para la guerra, y en un metáfora de la misma guerra o de la victoria. La imaginería del ajedrez es un homenaje a una exposición que vio la luz en el año 1944, y que da origen a esta de 2016. Bajo el mismo título expositivo, Julien Levy, Max Ernst y Marcel Duchamp conectaron el ajedrez con el arte en dicha exposición. Por último, El ajedrez en los inicios del arte conceptual recoge obras de Takako Saito o Yoko Ono.

(Fin de partida: Duchamp, el ajedrez y las vanguardias. Fundació Joan Miró, Barcelona. Desde el 29 de octubre hasta el 22 de enero de 2017)