Cada vez se aleja más la posibilidad de reabrir el museo Chillida-Leku. Tras el anuncio en junio de la vuelta de las negociaciones entre la familia del artista y el Gobierno vasco ahora sabemos que para las instituciones vascas la cuestión ya está zanjada. La última opción que proponían los herederos del escultor para la reapertura era que la diputación comprara el centro pero, ante la imposibilidad de llevar a cabo esta adquisición, se ha determinado que no hay forma alguna de llegar a un acuerdo entre las partes. Las críticas de otros partidos políticos que ha suscitado esta situación hace que no se cierre del todo la posibilidad de volver a negociar una cuerdo en el futuro pero, por el momento, el museo sí que seguirá cerrado.