Tras la tormenta de la semana pasada a causa de la exposición Viñetas en el frente, por fin llega la calma al Museo Picasso de Málaga sin que haya habido ninguna consecuencia ni para el director José Lebrero, ni para el centro, ni para la exposición que causó la polémica. Así lo ha anunciado el Patronato del Museo que ha decidido no emprender ninguna acción dado que no ha considerado que hubiera base alguna para ello. El revuelo surgió cuando la presidenta de honor Christine Ruiz-Picasso consideró que la muestra era demasiado “política” y exigió la dimisión del director. Las quejas y comunicados surgidos a raíz de esta sorprendente actitud y las conversaciones que han mediado entre la junta, el patronato y los herederos han frenado cualquier tipo de repercusión y, finalmente, todo ha vuelto a su cauce en el museo. Sin embargo el Patronato sí que ha decidido revisar los procedimientos de toma de decisiones para no volver a incurrir en un problema semejante entre los herederos y el centro. Por lo demás, la muestra puede visitarse tranquilamente en el museo hasta que finalice a primeros de octubre.