El diario El País se ha hecho eco de una sorprendente noticia. La viuda de un reconocido crítico de arte, del que no se dan más datos en el texto, ha ganado una demanda interpuesta al periódico La Razón por denominarla en el pie de foto de un jocoso reportaje publicado en 2004, “Peligro, vienen los canaperos”, como “conocida canapera”. Un texto irónico que analizaba la figura de los canaperos, figura imprescindible en toda inauguración que se precie, consistente en un tipo de público que acude a eventos atraido por el reclamo de la comida y la bebida gratis. La demandante ha conseguido una indemnización de 12.000 euros dado que no era una canapera al uso sino una habitual del Círculo de Bellas Artes, motivo por el cual se ha fallado a su favor ya que la información publicada no sólo no era verídica sino que dejaba traslucir, a pesar del tono humorístico y socarrón, visos de discriminación.