En su domicilio portugués falleció el pasado 26 de mayo el artista austríaco Otto Mühl. Reconocido por ser uno de los integrantes del Accionismo vienés, su obra y su biografía siempre fueron convulsos, llegando a ser procesado y encarcelado durante siete años por abuso de menores.

Como parte del grupo accionista, llevó a cabo alguna de las acciones más polémicas y escandalosas como Kunst und Revolution en 1968, una oda a la violencia, la automutilación y la crítica al capitalismo y los estamentos de poder. Su obra se vincula a la liberación de la sexualidad, el tabú y la vida comunal por lo que en los 70 crea la comuna de Freidrichshof aunque lo que empezó siendo un experimento antiburgués que buscaba nuevas formas de libertad, se convirtió en un grupo tiránico y represivo lo que finalmente le llevó a prisión. En la cárcel continuó pintando y trabajando y tuvo varias exposiciones, evidentemente polémicas, tras su puesta en libertad.