El escultor Mallorquín Miquel Morell ha fallecido, el pasado 6 de noviembre, a los 89 años de edad en Albacete, ciudad en la que residía desde hace años y donde trabajaba en el periódico Última hora. Su obra no era abundante pero si muy crítica tanto en época del franquismo, lo que le llevó a la formación del Grupo Tago, como en la actualidad y con todo lo relativo al sistema y los convencionalismos del arte. Su trabajo bebía del estilo de escultores clásicos como Giacometti, Henry Moore o incluso de grandes maestros como El Greco, pintor al que admiraba profundamente. La estilización de las formas y el uso de materiales pobres y sencillos marcaron la trayectoria de un artista marginal y ajeno al mercantilismo que ahora descansa para siempre.