El artista estadounidense Mike Kelley ha sido encontrado muerto en su domicilio del sur de Pasadena en California. Todavía no se ha confirmado la causa de su muerte pero fuentes cercanas al artista parecen apuntar que lo más probable es que Kelley, que habitualmente padecía crisis de ansiedad y trastornos depresivos, se haya quitado la vida. Kelley, representado por la galería Gagosian, empezó a moverse por los ambientes underground de Detroit, su ciudad de nacimiento, con su grupo de música Destroy All Monster. Una banda que mezclaba el noise, el punk y la psicodelia y en la que estuvo hasta mediados de los 80. Mientras desarrollaba su faceta musical, obtenía su Licenciatura en la Universidad de Michigan, seguida de un MFA del California Institute of the Arts. Desde sus primeras obras, e incluso en sus colaboraciones con artistas como Paul McCarthy, Tony Oursler o el grupo Sonic Youth, se demostró que era un artista atrevido -para muchos polémicos- y no dudó en realizar performances y obras que desafiaban las convenciones relativas a la sexualidad, la moralidad y la forma de vida norteamerican. Así por ejemplo la performance en la que se acostaba con muñecos de peluche, junto a McCarthy, las instalaciones con frases hirientes y escatológicas como “Pants Shitter & Proud P.S. Jerk-Off Too” o las últimas fotografías, como Carmen, en las que aparecen niños con excesivo maquillaje y signos de violencia. Kelley se desenvolvió durante toda su trayectoria en distintos medios y trabajó siempre con una estética colorista y pop que contrastaba con sus postulados y sus mensajes. Otra pérdida irrecuperable para el mundo del arte.