El pasado día 20 de abril fallecía en un hospital de Varsovia, a la edad de 87 años, la escultora polaca Magdalena Abakanowicz (Falenty, 1930 – Varsovia, 2017) uno de los más importantes valores artísticos de su país en territorio del arte contemporáneo. Procedente de la creación textil traspasó la línea matérica y fue en la escultura, con tierra, piedra y madera especialmente, donde consiguió realizar su proyecto artístico más importante. Sus obras, de grandes dimensiones y cercanas a la instalación, poseen una fuerza dramática excepcional y mantienen elementos característicos del textil en lo que se refiere a una cierta cualidad orgánica y una unión vital con los elementos naturales subyacente en todas sus piezas. Sus exposiciones creaban ambientes muy profundos cargados de significados entre los que lo humano y lo animal, lo individual y lo colectivo, la idea de colectividad y, sobre todo, la importancia de los cuerpos como volumen existencial era más que remarcable. En España la hemos podido ver en exposiciones con su galería Marlborough.