A los 87 años ha fallecido el escultor Josep Maria Subirachs, conocido especialmente por ser el encargado de terminar el conjunto escultórico de la Sagrada Familia de Barcelona. De vocación temprana y polifacética, abarcó la pintura, el grabado, la escenografía, la crítica de arte…, es sin lugar a dudas en el campo de la escultura donde sobresale especialmente ya que acapara casi todo el cuerpo de su obra. Su trayectoria abarca desde el expresionismo, la abstracción y la nueva figuración. De formas geométricas, líneas rectas y angulosas donde sobresalen las texturas rugosas, ásperas, acentuando de este modo la capacidad expresiva de la materia. Le acompañó la polémica desde bien temprano, como cuando en 1960 se instaló en el barrio de la Barceloneta, su obra Evocación marinera, o el conjunto monumental del santuario de la Virgen del Camino en León y que viene a ser posiblemente la culminación de su etapa expresionista, considerada en su momento un hito en la renovación artística española del S. XX. En 1986 se le encarga la realización de los grupos escultóricos de la fachada de la Pasión del templo de la Sagrada Familia de Antoni Gaudí, nuevamente con una aireada polémica detrás ya fuera por cuestiones políticas o estéticas, un proyecto que vendría a ser la obra magna de toda su carrera, y que le llevó veinte años, cuando ya en el 2005 lo dio por finalizado, creador a si mismo de un mundo iconográfico que definió y sintetizó toda su obra.