El artista francés Jean-Luc Vilmouth (1952 Creutzwald, vivía en París) ha fallecido el jueves pasado en Taiwan donde estaba preparando una exposición. Este escultor reconocido internacionalmente alternaba desde hace tiempo su trabajo creativo con la enseñanza en la Escuela de Bellas Artes de Paris, donde fue decano hasta el pasado año. Vilmouth vivió durante un tiempo en Londres, donde se relacionó con la nueva escultura inglesa (Deacon, Cragg, Woodrow, etc) que le influyó enormemente, ayudándole a matizar el gran peso que el minimalismo siempre tuvo en su obra. A través de la escultura, la instalación el video o la performance, Jean-Luc Vilmouth cuestiona la relación entre el objeto y su lugar en el entorno, desenmascarando funciones erróneas en torno a su uso y a su significado. Su intención siempre fue potenciar el objeto en sí mismo, no transformarlo para convertirlo en otra cosa. Utilizando objetos cotidianos, pero alterando su tamaño y utilizando dosis de sentido del humor, ironía e imaginación los transformaba, reforzando la capacidad del espectador por reinterpretar ciertos aspectos de la realidad. Entre otros lugares, Vilmouth ha expuesto en la Bienal de Lyon, en el MOMA, el Centro Pompidou y en el Palais de Tokio.