La pintora expresionista Helen Frankenthaler fallecía el pasado 27 de diciembre en su domicilio de Connecticut. Nacida en Manhattan y educada en el seno de una familia acomodada, la danza y la pintura fueron sus grandes pasiones. Con sus composiciones abstractas, visiones personales del paisaje y la realidad que la circundaban, y su técnica de goteado sobre el lienzo se convirtió en una figura importante para el arte de mediados de los 50 y el expresionismo abstracto. Fue compañera sentimental del crítico que avaló este movimiento, Clement Greenberg, y perteneció al grupo de otros artistas como David Smith, Jackson Pollock, Willem y Elaine de Kooning o Franz Kline. Las muestras más exitosas de su carrera se llevaron a cabo entre las décadas de los 50 y los 60 cuando expuso en museos neoyorquinos como el MoMA, el Museo Judío o el Whitney. A pesar de su éxito temprano pronto pasó al olvido y ha tenido que pasar bastante tiempo para que su estilo y su obra hayan comenzado a ser recuperados y valorados por el mundo del arte de nuevo.