Cada cierto tiempo hay que escribir de algún artista que se va. Generalmente se trata de artistas ya con una carrera, y muchos años de experiencia detrás de sí, aun así siempre es triste. Pero hoy hablamos de un hombre joven, nacido en Madrid en 1976. Gerardo Custance, uno de los fotógrafos de su generación que tenía las mejores cartas para convertirse en uno de los grandes de la fotografía española del siglo XXI. La desgracia y un cáncer salvaje se lo llevaron ayer 28 de agosto, con el fin del verano, al lugar donde no importa ni el mercado, ni la fama, ni las exposiciones. Atrás quedan, ya par a la memoria y las necrológicas, su beca Botín, sus series fotográficas, su buen ojo para analizar y fragmentar el paisaje, todos sus proyectos inacabados. Sus dos hijos, sus amigos y todos los aficionados a la fotografía lo recordaremos siempre.