El artista austríaco Franz West ha fallecido en su domicilio vienés tras pasar por una larga enfermedad. Asociado indisolublemente a sus características esculturas de colores brillantes y saturados, su trabajó se inició a mediados de los 60 cuando el Accionismo estaba en plena ebullición y el trabajo de West suponía una violenta reacción (y oposición) al trabajo de este grupo de creadores. Aunque son los grandes formatos y los trabajos a gran escala los que comunmente se relacionan con su obra, el artista hizo en los 70 una serie de pequeñas esculturas portátiles, Adaptives, que sólo concebía como trabajos terminados cuando alguien las recogía y las movía de sitio. De estas esculturas devienen, aunque sobredimensionados, gran parte de sus trabajos posteriores en los que, sobre todo en las instalaciones, eran característicos los muebles y lámparas que incluía en el espacio dotándolo de confort, transformando las salas de museos y galerías en algo más, en atmósferas sutiles, en ambientes sociales en los que disfrutar del arte.

En 2011 Venecia se rendía a sus pies con la concesión del León de oro de la Bienal, uno de los últimos galardones que recibía este artista conocido y expuesto en todo el mundo. En nuestro país, Franz West estaba representado por la galería Juana de Aizpuru donde expuso por última vez en 2011, junto a Wolfgang Tillmans, la muestra Furniture.

Imagen: Retrato de Franz West, 2009.