Esta breve necrológica se podría titular simplemente “ha muerto un pintor”, ya que esa es la definición que mejor encuadra la figura de Fernando Lerín (Barcelona 1929 / París 2016). Lerín empieza a pintar con 14 años, y en 1956 recibe una beca del Instituto Francés de Barcelona y se traslada a París, donde vivirá hasta 1970 cuando se trasladará a Nueva York donde estará hasta 1972, fecha en la que regresa a París donde ya se asentará definitivamente, alternando el tiempo con Madrid y con Port de la Selva en Girona. Pero es en París donde se forma y se desarrolla como pintor. Toda su vida gira entorno a su pintura y a sus relaciones personales, su entorno vital. Sus pinturas se enmarcan en una abstracción lírica de gran profundidad y belleza que nunca abandonó. Hay obras suyas en el Museo Nacional Reina Sofía, en el Museo de Arte Moderno de París y en colecciones privadas de Francia, Bélgica, España y Estados Unidos. Su muerte, debido a problemas cardíacos, acaba con un artista de vocación que no entendía la vida sin la pintura.

Fernando Lerín.

Fernando Lerín.