La fotógrafa Eve Arnold ha fallecido la semana pasada en su domicilio londinense. Se marcha una de las principales fotoperiodistas de la segunda mitad del siglo XX. Hija de inmigrantes ucranianos, nació en Filadelfia y estudió fotografía con el entonces director artístico de Harper´s Bazar, Alexey Brodovitch. Miembro de Magnum desde 1951 (fue la primera mujer que ingresó en esta agencia), fue honrada con premios como el “Master Photography” del ICP o la Orden al Mérito del Imperio Británico. Cubrió importantes acontecimientos políticos, documentó la vida en los burdeles de la Habana, los psiquiátricos de Moscú o la vida de Shantytown en Sudáfrica, así como fotografió a importantes líderes como el Senador McCarthy (justo cuando se le creía sospechoso de pertenecer al partido comunista) o Malcom X. Sin embargo fueron sus fotografías de celebridades las que la hiceron notablemente conocida cuando retrató a Marilyn Monroe, Elisabeth Taylor o Joan Crawford. Personajes a los que dotó de una magia especial y trabajos por los que se le considera la precursora de Annie Leibovic.