El fotógrafo Malick Sidibé falleció el pasado jueves, 14 de abril, a la edad de 80 años por causa de un cáncer. Nacido en Mali en 1936, Sibidé pronto se convirtió en un referente cultural tanto de su país como del continente africano, que suele no despertar interés en los medios de comunicación. Desde los años sesenta, Sidibé abandonó su formación como joyero para entrar como aprendiz en el estudio de Gerard Guillat hasta 1962, año en el que fundó su primer estudio fotográfico en Bamako. Y precisamente este lugar, su estudio, ha sido el espacio en el que retrató a los ciudadanos malienses: divertidos, en un ambiente festivo, alegre, independiente, libre.

Sus imágenes siempre fueron en blanco y negro y supo captar el ansia de Mali por su autonomía política y social. A mediados de los años noventa, Sidibé alcanza gran notoriedad en el mundo de la fotografía y comienza a exponer en multitud de galerías y centros artísticos. En 2003 fue premiado con el Hassenblad, uno de los mayores reconocimientos fotográficos del mundo: Malick Sidibé se convertía en el primer africano en ganarlo. Más tarde llegaron el Photo España 2009, el Golden Lion en la Bienal de Venecia o el World Press Photo 2010.