Entre febrero y mayo de 2016 el Museo Thyssen-Bornemisza acogía la exposición Realistas de Madrid dedicada al grupo histórico –del mismo nombre que la muestra– de pintores y escultores realistas que han trabajado y vivido en la capital desde la década de los 50. Ahora casi un año después, uno de los protagonistas de aquella exhibición, el escultor Francisco López, ha fallecido a los 85 años en Madrid. El artista descubrió su vocación desde pequeño, perteneciente a una familia de orfebres fue su padre el que lo introdujo en las primeras lecciones escultóricas. Estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid y en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y ya en 1955 expuso por primera vez su obra acompañado de Antonio López García, Lucio Muñoz y de su hermano, Julio López Hernández. Pero es a partir de una exposición en el Kunstkabinett de Frankfurt en 1970 cuando comenzó su andadura en el grupo de realistas españoles, al que también pertenecen la pintora Isabel Quintanilla, su mujer; Antonio López García; María Moreno; el ya mencionado Julio López; Esperanza Parada y Amalia Avia.

La noticia del fallecimiento del escultor fue dada ayer por el propio Museo Thyssen, cuyo director artístico, Guillermo Solana, destacaba el trabajo de Francisco López y aseguraba que “la inspiración clásica y el impecable sentido del oficio” habían sido las dos características fundamentales del trabajo realizado por el madrileño. Algunas de las obras más destacadas y reconocidas del escultor son el monumento a Carlos III en Pamplona; el monumento a José Antonio Aguirre y Lecube y el de Blas de Otero, en Bilbao; el monumento a Tierno Galván, a Velázquez y el Homenaje al agente comercial, en Madrid; y la Mujer en la fuente, en Logroño. Tantos años de trabajo han servido para que parte de sus proyectos se hayan incluido en las colecciones públicas de instituciones como el Museo Reina Sofía de Madrid, el Museo Británico de Londres, la Nueva Pinacoteca de Múnich, Museo voor Schone Kunsten de Gante (Bélgica), National Gallerie de Berlín y la Fundación Juan March.