Ayer falleció el compositor, pianista y creador escénico Carles Santos a la edad de 77 años. Artista polifacético, artista total, Santos, nacido en Vinaròs, tocaba el piano desde los cinco años de edad y, su talento, le llevó a estudiar en Conservatorio de Música del Liceo de Barcelona, donde destacó por sus grandes cualidades y decidió apostar por continuar su formación en el extranjero. Estudió en París y Suiza y, en 1968, se trasladó a Estados Unidos con la oportunidad de conocer la vanguardia de primera mano y quedar marcado por artistas fundamentales como John Cage.

Junto a Josep Maria Mestres Quadreny, fundó en los años 70 el Grupo Instrumental Catalán (GIC) y, en esa misma época conoció al realizador Pere Portabella, con quien empezó a trabajar en el cine, como compositor, intérprete, guionista y realizador. En los espectáculos de Carles Santos estaba presente la polifonía de disciplinas, pues tanto el teatro, como la ópera, la performance, los conciertos y la danza eran parte de un mismo conjunto y, siempre, desde una perspectiva iconoclasta y transgresora. A lo largo de su dilatada trayectoria artística Santos recibió numerosos premios entre los que destacan el Premio Nacional de Música del Ministerio de Cultura, el Premio Ciudad de Barcelona, la Creu de Sant Jordi y hasta 12 Premios Max a las artes escénicas.

Carles Santos, que falleció ayer a causa de un cáncer, se mantuvo en la primera línea de actividad hasta el último momento. A mediados de octubre estrenaba el concierto Tocatico-Tocatá en el Palau de la Música de Barcelona, espectáculo que ganó el el premio de la Muestra de Teatro de Alcoy 2017 y que iba dirigido al público infantil.