El viernes pasado falleció el pintor vasco Bonifacio Alfonso Gómez, conocido como Bonifacio. Tras una adolescencia en la que ejerció todo tipo de trabajos, en 1957 comienza a ganarse la vida exclusivamente con la pintura. En Cuenca, donde vivió durante 27 años, contactó con Saura, José Guerrero y Zóbel. Próximo al Grupo de Cuenca, su obra se alejó pronto del formalismo para adentrarse en el expresionismo dando a sus trabajos rasgos surrealistas y humorísticos. Las pinturas de Bonifacio se expusieron, junto a obras de importantes artistas vanguardistas, en importantes galerías como Juana Mordó y Antonio Machón de forma regular. En 1993 recibió el Premio Nacional de Grabado y, en 2005, el Premio de las Artes de la Comunidad de Madrid. El Círculo de Bellas Artes de Madrid le dedicó una muestra en 2007 y desde entonces su obra se ha expuesto en galerías como Múltiple, Luis Burgos, La Zúa, Pilares, Kur Art Gallery y Juan Manuel Lumbreras donde tuvo lugar su última muestra hace tres años.