El escultor valenciano Andreu Alfaro ha fallecido en su ciudad natal. Padecía problemas de salud que le habían apartado de la vida pública hacía años pero su talento y su trabajo, llegó a realizar más de dos mil piezas, siempre le sirvieron para obtener un reconocimiento merecido incluso sin salir del país. En 1981 se le concedía el Premio Nacional de Artes Plásticas y, en 2007, el IVAM le realizó una gran retrospectiva en la que se recorrían más de cinco décadas de su trabajo caracterizado por la gran escala y su pasión por el metal y lo industrial. Recuperó la vanguardia y la modernidad tras el desértico panorama que asolaba a España tras la guerra civil y, sus formas geométricas unidas a su fe en la capacidad del arte para calar en la colectividad, harán que se le recuerde siempre que se contemple alguna de sus muchas esculturas que reposan por el mundo.