El artista mexicano Alejandro Santiago falleció el pasado lunes en Teococuilco a los cuarenta y nueve años de edad tras sufrir un infarto. Reconocido internacionalmente por su obra escultórica 2501 inmigrantes. Una pieza con la que denunció el peligrosísimo viaje hacia la “supuesta libertad” que implica el cruce de la frontera de México hacia Estados Unidos. Un trabajo con el hacía referencia a las 2502 cruces que el artista encontró en este camino y que simbolizaban la muerte de los que no consiguieron terminar el viaje.

Un artista migrante que centraba su producción en la denuncia social y política así como en la promoción cultural, llegando a crear dos espacios en Oaxaca “La Telaraña” y “La Calera”. Actualmente estaba inmerso en la construcción de un nuevo centro de creación en Suchilquitongo, un lugar para la formación de artistas plásticos que, con su repentina muerte, queda a la espera de ser retomado por otro defensor de las artes.