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«Esperando… esperando… esperando / Esperando a que alguien venga/ Esperando a que alguien me tome en brazos / Esperando a que alguien me alimente / Esperando a que alguien me cambie los pañales…. Esperando /… Esperando /… Esperando a ser una niña grande /… Esperando a llevar sujetador / Esperando a que me venga la menstruación / esperando a leer libros prohibidos / … / Esperando a tener novio / Esperando a ir a una fiesta, a que me saquen a bailar, una balada / Esperando a ser bonita / Esperando el gran secreto / Esperando a que empiece la vida… Esperando… […]»

Entre el 30 de enero y el 28 de febrero de 1972 se activó, en el Califronia Institute of Arts, la Womanhouse, un espacio organizado por Judy Chicago y Miriam Schapiro en el que se programaron durante un mes instalaciones artísticas y performances relacionadas con el feminsimo. Chicago y Schapiro fueron las que un año antes, en 1971, iniciaron el Programa de Arte Feminista en el mismo centro; para ellas, la Womanhouse debía ser un espacio de empoderamiento que ofreciese un lugar para que las alumnas y otras artistas de la comunidad local desarrollasen sus proyectos. El 30 de enero, el día de la inauguración, sólo las mujeres podían asistir a ver la exposición y, a partir de entonces, se abrió el espacio a todo el público siendo aproximadamente 10.000 los visitantes que tuvieron ocasión de ver lo que se llevó a cabo en la Womanhouse.

Una de las acciones que se llevó a cabo durante el tiempo que duró la Womanhouse fue la performance Waiting de la artista paraguayo-estadounidense Faith Wilding (Primavera, Paraguay, 6 de junio de 1943). Wilding empezó a trabajar con Judy Chicago cuando se involucró en el Programa de Arte Feminista en la Universidad Estatal de California en Fresno. En 1971, cuando Chicago se asoció con Shapiro y trasladaron el programa al California Institute of Arts, Wilding fue reubicada allí como estudiante de posgrado. Fue en en ese momento cuando inició la conceptualización de Waiting, un proyecto de un mes de duración que fue realizado especialmente para la exposición de carácter feminista Womanhouse, que se celebró en una casa vacía de Los Ángeles. La performance de Faith Wilding, el monólogo de 15 minutos, condensa toda la vida de una mujer en un ciclo monótono, repetitivo en el que la artista expresa como sus expectativas se limitan a esperar a que su vida comience mientras se mantiene al servicio de la vida y las decisiones e iniciativas de los demás.