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La princesa turca FahreInissa Zeid es bien conocida por su faceta artística y por sus composiciones abstractas a gran escala que mezcla influencias bizantinas, islámicas y occidentales. Su principal actividad se centraba en la pintura pero también exploró y realizó dibujos, litografías y esculturas. Se estima que la carrera artística de Zeid comenzó cuando tenía 14 años, edad a la que pintó el primer retrato a su abuela. Fue en 1919 cuando decidió formarse e inscribirse en la İnas Sanayi-I Nefise Mektabi (Academia de Bellas Artes para Mujeres) en Estambul, y a partir de aquí inicio su periplo de conocimiento y desarrollo artístico. Fue su primer marido, el novelista İzzet Melih Devrim, el que le descubrió por primera vez las tradiciones de la pintura europea durante un viaje a Venecia. Tras un tiempo de idas y venidas, a principio de la década de los años 30 se casó con el príncipe Zeid Al-Hussein de Irak. Durante una etapa de su vida convulsa, Zeid se refugió en la pintura y en los viajes entre París, Budapest y Estambul, donde se asoció en los años 40 a un grupo vanguardista de pintores; esta asociación la empujó a exponer de manera individual, algo que hizo en 1945 en su propio apartamento. La vida de FahreInissa Zeid dio un vuelco cuando en 1958 se produjo un golpe militar en Irak y se asesinó a toda la familia real. El príncipe Zeid y su familia tuvo que desocupar la embajada iraquí en Londres. Fue aquí donde se detuvo la carrera de la turca como pintora.

La Tate Modern de Londres ha inaugurado recientemente la primera retrospectiva dedicada a FahreInissa Zeid y podrá verse hasta el 8 de octubre. Por ello, hemos querido recuperar este vídeo en el que se ahonda en la figura de la artista a través de su familia y amigos, que relatan su carácter y su vida multifacética.