Habitar la huella es el resultado de un proceso de trabajo iniciado durante su estancia en Roma en 2012 y a través del cual Navarro profundiza en la relación entre su escultura y la presencia física del cuerpo humano, en esta ocasión de la huella que estos cuerpos van dejando en las ciudades, en su experiencia vital, pero también en cada una de nuestras memorias. Nuevamente las estructuras de volumen se condensan en formas abstractas, en líneas de dibujo hechas esculturas, de superficies cálidas, de color y de energía. La huella de cada uno de nosotros se hace real, cobra volumen y cuerpo en un trabajo que va creciendo como extensión de las experiencias sensoriales y vitales de la artista, como una biografía en tela y madera en la que nos cuenta su vida y la nuestra. (Habitar la huella. Palacio Consistorial de Cartagena, Murcia. Hasta el 26 de octubre).

Imagen: Sonia Navarro. Vista de la exposición Habitar la huella, 2014.