La Tate Modern de Londres presenta la mayor exposición dedicada a la artista Barbara Hepworth (1903-1975) en la capital inglesa en los últimos 50 años. Desde las primeras piezas más simples en su estudio, las esculturas abstractas de Barbara Hepworth se han convertido en icónicas, tomando espacios de interiores y exteriores de museos y centros a lo largo de todo el mundo. Esta gran retrospectiva muestra su progreso desde sus primeras obras a sus piezas de gran escala, en bronce, de los sesenta. Se muestra aquí también cómo Hepworth está influida por contextos como el africano, así como el interés de la artista por espacios como el estudio, el teatro, o el paisaje y la arquitectura. Además de sus esculturas se presentan también piezas menos conocidas como las realizadas con textiles, fotografías, collages o películas. En total más de cien obras en siete salas del centro londinense que pretenden “hacerle justicia”, tal y como asegura Penelope Curtis, la comisaria. La influencia de la vanguardia y su trabajo cercano a Nicholson se exponen también, en un intento por mostrar su carrera en un nuevo contexto. El trabajo de Hepworth, que se movía sin complejos entre la madera, el bronce o la piedra, encuentra aquí su mejor homenaje y reconocimiento. (Barbara Hepworth. Escultura para un mundo moderno, Tate Modern, Londres. Del 24 de junio al 25 de octubre de 2015).


Imagen: Ida Kar. Barbara Hepworth, 1961.