Tal parece que el Centro Georges Pompidou continuará la tendencia
de establecer sucursales con un proyecto temporal en la Ciudad de México.
La noticia del plan, que según la Ministra de Cultura de Francia, Aurélie
Filippetti, se mantiene a nivel de reflexión, se dio en el marco de la
primera visita de Estado del presidente François Hollande a México en
abril para restaurar la diplomacia entre ambas naciones. En el marco del
evento se generaron numerosos intercambios, entre los cuales se negoció el
restablecimiento del año de México en Francia, ahora agendado para 2016
con una gran exposición de arte mexicano desde el siglo XIX en el Grand
Palais de París, propósito que recuerda a la faraónica México. Esplendor
de Treinta Siglos de los años 30 y 40. De acuerdo con declaraciones de
Filippetti a la prensa: “El Centro Pompidou está estudiando la posibilidad
de implantar aquí un Centro Pompidou temporal, un pop up Pompidou.
Vendrá con sus exposiciones, su savoir faire, no es sólo la marca”
, aunque afirmó que el concepto de museo como marca tiene puntos
interesantes de cooperación museográfica, conservación, políticas y
adquisiciones.
El fenómeno de las filiales museísticas, analizado por
Rosa Olivares en artículos de esta revista sobre el Guggenheim de Londres
o el mismo Pompidou de Málaga, responde tanto al tránsito del concepto
museológico con un vínculo necesario a un espacio específico hacia uno que
funciona como identidad comercial trasladable, como al programa específico
que el Pompidou inició en 2012 para llevar exposiciones itinerantes por
distintas regiones de Francia. En el caso de México, se trata también del
uso de dispositivos culturales para suavizar las relaciones bilaterales
dañadas tras la cancelación en 2011 del año de México en Francia con el
caso de Florence Cassez y el subsecuente boicot cultural. Será cuestión de
esperar la materialización de la propuesta para observar la naturaleza del
intercambio ahora apenas esbozado.