En 2008 era bautizada como la artista viva más cotizada del mercado artístico, al venderse su pieza The Visitor por 4 millones de euros; Marlene Dumas (Ciudad del Cabo, 1953) se aleja de los grandes eventos para trabajar en su estudio en el centro de Ámsterdam, donde reside desde finales de los setenta. Tras pasar por el Stedelijk Museum se muestra ahora su obra en la Fondation Beyeler (Basel). Un total de cien piezas entre pinturas y dibujos, e incluso collages casi desconocidos de Dumas, que reafirman su interés casi obsesivo por estudiar la figura humana, tanto en su realidad física con el cuerpo como su valor psicológico. Sus pinturas beben directamente de los clásicos de la historia del arte, con quien se la compara en muchas ocasiones, pero ella insiste también en cómo toma referencias de imágenes de los medios como revistas o films. En sus pinturas encontramos vivas representaciones de la identidad contemporánea racial, social y sexual, con figuras en el límite extremo de la vida, desde el nacimiento a la muerte. Sus retratos, siempre individuales o en grupo, han sido mostrados ya anteriormente, como en las grandes exposiciones individuales que le han dedicado centros como Centre Pompidou (París) en 2001; el New Museum (Nueva York) en 2002; o más recientemente la retrospectiva que el Stedelijk Museum (Ámsterdam) le hacía en 2014 y que ahora llega a la Fondation Beyeler. (Marlene Dumas, Fondation Beyeler, Basel. Del 31 de mayo al 6 de septiembre de 2015).


Imagen: Marlene Dumas. Schaammeisje, 1990.