Una visitante del recién estrenado Museo de Clifford Still en Denver, ha agredido una de las pinturas expuestas. Un óleo titulado 1957-J no.2 valorado en unos veinte millones de euros. La agresora, Carmen Tisch, quizás deseaba emular a Mary Richardson la sufragista que acuchilló la Venus ante el espejo de Velázquez aunque, el modo en que Tisch ha agredido la obra ha sido algo menos simbólico y bastante más llamativo que el apuñalamiento de la imagen-objeto que llevó a cabo Richardson. En vez de un puñal Tisch ha utilizado su propio trasero para herir al cuadro, restregándolo contra la superficie y dañanando notablemente los trazos expresionistas y los pigmentos del cuadro en un gesto no menos expresionista (casi accionista podría decirse) que el contenido de la obra.